Duro golpe a Trump, que perdió las dos cámaras del Congreso y se convirtió en un “pato rengo”

Donald Trump tras la derrota republicana en las elecciones legislativas de Estados Unidos de 2026.

Por Lucio Venditti

Millones de estadounidenses usaron las elecciones de medio término como un claro voto castigo a la gestión del presidente Donald Trump, marcada por la inflación, el alto costo de vida, el aumento de los precios de los combustibles, la impopular guerra con Irán, una dura estrategia antimigratoria y la guerra comercial. 

La paliza que recibió el Partido Republicano en las urnas, con una marea de votos a los candidatos demócratas, dejó al presidente Trump herido políticamente, bajo una fuerte presión interna y con un margen de maniobra disminuido ante un Congreso adverso.

Trump, un presidente debilitado y sin posibilidad de reelección

Todo en un momento en el que ingresa a sus últimos dos años al frente de la primera potencia global y donde el magnate no tiene posibilidad de reelección (este es su segundo mandato), en lo que se conoce en Estados Unidos como “lame duck” (pato rengo).

De hecho, ya se habla del vicepresidente JD Vance y del secretario de Estado, Marco Rubio, como los principales aspirantes a la candidatura republicana en 2028.

La guerra con Irán profundiza la crisis republicana

Desmarcándose de Trump, JD Vance atribuyó el aplastante revés directamente a la guerra con Irán. “La verdadera razón por la que perdimos es obvia para casi todos: la guerra”, escribió en su cuenta de X.

Trump, en cambio, dijo que “si tuviera que volver a hacerlo, lo haría de nuevo, porque, a largo plazo, es la única solución. No se puede permitir que Irán tenga un arma nuclear”.

Trump desafía al Congreso y anticipa dos años de confrontación

Y en un reconocimiento explícito de lo que será un tortuoso segundo tramo de mandato, en convivencia con un Partido Demócrata fortalecido y desafiante, Trump afirmó: “No quiero estar simplemente sentado en el Salón Oval durante dos años vetando todo”.

Pero en la cuenta de X de la Casa Blanca, publicó una foto desafiante y un recordatorio: “Trump sigue siendo su presidente”.

El mariscal de la derrota

Los republicanos quedaron en minoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes y perdieron cinco gobernaciones. Además de tomar el control total del Congreso, los demócratas ganaron en 28 de los 48 estados en los que se eligió gobernador.

La “marea azul” de los demócratas se hizo realidad, y en el Senado, dieron vuelta las bancas en Maine, Iowa, Kansas, Ohio, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Texas para alcanzar 54 asientos. Fue un viraje político sorprendente.

A partir del 3 de enero, cuando asuma el nuevo Congreso, los demócratas contarán con margen para ampliar la supervisión del gobierno de Trump, citar funcionarios de su administración, investigar medidas de su gestión, y, potencialmente, iniciar procesos de “impeachment” contra el mandatario (aunque no tengan los votos suficientes en el Senado para aprobarlos).

Mientras tanto, Trump buscó distanciarse de la derrota e insistió en que él “no aparecía en la boleta electoral”, y que de haber sido así, su partido “hubiera ganado por una victoria aplastante”. 

Los estadounidenses votaron en unas elecciones legislativas de medio mandato condicionadas por el alto costo de vida, en parte vinculado a la guerra con Irán y a la política arancelaria del presidente Trump durante los veintiún meses de su segundo mandato, así como la profundización de sus medidas antimigratorias.

El costo económico

Trump llegó a la Casa Blanca en enero de 2025 con el respaldo de quienes confiaban en que el magnate inmobiliario lograría frenar la inflación más alta que había registrado el país en cuarenta años. 

Sin embargo, la inflación media en los últimos seis meses de mandato de su antecesor, el demócrata Joe Biden, se situó en el 2,67%, mientras que en los últimos seis meses, con Trump en la Casa Blanca, el dato supera ese nivel en un punto porcentual, ya que la subida media de precios entre abril y septiembre, el último mes del que existen datos, fue del 3,67%.

Para frenar la inflación, la Reserva Federal de EE.UU. subió en septiembre las tasas de interés hasta un rango del 3,75% al 4%, lo que eleva el costo de las hipotecas. Esta previsto que lo vuelva a hacer en diciembre, a pesar de la exigencia de Trump para bajar el precio del dinero. 

Parte de la inflación se atribuye a la guerra comercial proteccionista desatada por Trump, que implicó castigar a sus socios con unos aranceles que hicieron que muchas importaciones resultaran menos accesibles para la ciudadanía.

Guerra a Irán

El pasado 28 de febrero, Trump decidió bombardear Irán e iniciar una guerra que ha minado desde entonces el flujo comercial a través del estrecho de Ormuz y disparado los precios de los combustibles. 

De este modo, la nafta regular en Estados Unidos cuesta ahora casi un 50% más que en febrero, y el diésel, afectado además por los bombardeos ucranianos sobre refinerías rusas, está casi un 70% más caro, unas subas que se han ido contagiando al resto de bienes y servicios.

Las deportaciones

La política migratoria del gobierno trumpista se ha caracterizado por un enfoque orientado a la ejecución de deportaciones masivas y al endurecimiento de los controles fronterizos. 

Entre sus principales ejes se encuentran los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que intensificaron las detenciones mediante redadas a gran escala, y la eliminación de protecciones migratorias, como el Estatus de Protección Temporal. Esto dejó a cientos de miles de personas expuestas a posibles procesos de deportación, así como el endurecimiento de las políticas de admisión de refugiados.

Seis hitos

El demócrata Abdul El-Sayed se impuso a su rival republicano Mike Rogers en las elecciones al Senado por el estado de Míchigan y se convertirá en el primer senador musulmán en la historia de Estados Unidos.

El-Sayed es médico y de tendencia socialista dentro del partido Demócrata. 

En tanto, Texas fue el emblema del cambio, con la victoria histórica de los demócratas James Talarico al Senado y Gina Hinojosa a la gobernación, que terminó con más treinta años de dominio republicano en el estado de Texas.

Además, Hinojosa se convirtió en la primera mujer y también en la primera persona latina que gobernará Texas, tradicional bastión republicano.

A todo esto, el demócrata Xavier Becerra se convertirá en el primer gobernador de origen latino al frente del gobierno de California en más de 150 años.

Y la demócrata Deb Halaand ganó la gobernación de Nuevo México, convirtiéndose así en la primera mujer indígena que ocupa ese cargo en la historia de Estados Unidos.

Haaland fue secretaria de Interior del presidente Joe Biden entre 2021 y 2025, donde fue la primera nativa americana en formar parte del Gabinete de Estados Unidos.

En tanto, la demócrata Keisha Lance Bottoms, ex alcaldesa de Atlanta, será la primera mujer de raza negra en ocupar la Gobernación de Georgia, venciendo al republicano Richard Lee Jackson, un multimillonario hombre de negocios y fundador de la compañía Jackson Healthcare.

Mientras, el republicano Byron Donalds fue elegido nuevo gobernador de Florida tras imponerse al demócrata David Jolly, y se convertirá en el primer mandatario negro en la historia del estado.

Por último, el candidato demócrata por New Hampshire, Chris Pappas, se convertirá en el primer hombre abiertamente gay en el Senado de Estados Unidos.

La victoria de Pappas, casado con un hombre, supone un avance significativo tras la ofensiva de la Administración de Donald Trump contra los derechos de las personas LGTBIQ+, especialmente contra la comunidad trans.

Alarmas en Balcarce 50

En el Gobierno argentino esperaban un resultado adverso para el republicano, pero no la contundencia de la derrota. El presidente Javier Milei siguió el escrutinio desde el avión rumbo a España, donde participará de la Cumbre Iberoamericana. Pero eligió el silencio.

El resultado contrasta con lo que el mandatario había planteado en su último viaje a Washington, cuando sostuvo que era importante que Trump saliera fortalecido de estos comicios. Sucedió todo lo contrario.

Con el traspié de Trump, también perdieron Milei y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien además quedó sin mayoría propia para formar gobierno. 

En el Gobierno eran conscientes del impacto en los mercados, pero subrayan que la ayuda económica se mantendrá.  

El Fondo de Estabilización Cambiaria, con el que el Tesoro de Scott Bessent instrumentó el swap de US$ 20.000 millones con el Banco Central, no requiere aprobación del Congreso.

Lo maneja el secretario del Tesoro con aval presidencial. La Argentina usó unos US$ 2.500 millones en octubre de 2025, los devolvió en diciembre y el acuerdo sigue vigente.

Aunque los demócratas ya presentaron proyectos para prohibir el uso del fondo en la Argentina, que necesitarían sortear un eventual veto de Trump, y pueden multiplicar audiencias y pedidos de informes.

Más allá de la letra de la ley, la continuidad del respaldo depende de una decisión política en Washington.-

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